miércoles, 1 de abril de 2015

Soñemos Un Nuevo Sueño

http://eldiadespues.net/un-nuevo-sueno

Por Gonzalo Fuentes

“No soy un antisistema. Quiero crear un sistema nuevo. Un sistema sin sistemas. Una creación espontánea.”

Todos soñamos algo. Sin duda. Sea consciente o inconscientemente. Todos soñamos algo que haceralgo que crear,algo que obteneralgo que amaralgo que temeralgo que evitar,algo que destruir. Un sueño es como la vida, va de la alegría y el amor al sufrimiento más pesadillesco.

Y ahora, en vigilia, todos estamos soñando un sueño.

¿Pero qué sueño es éste?

Estas semanas quizás te hayas percatado de que hay menos movimiento en este blog. Llevo dos semanas en las que no he publicado, y eso es algo que no sucedía desde hace bastante tiempo. No me es fácil. Permitirme no publicar. Quizás os descolguéis del blog, quizás esto haya perdido su sentido, quizás tenga que dejarlo y tenga que empezar otros cometidos que poco tengan que ver con esta tarea que comencé hace más de dos años… Todas estas son opciones posibles. La vida está llena de ellas. Lo que me está sucediendo con respecto al blog tiene bastante que ver con lo que te quiero transmitir hoy.

Soñar de nuevo.

Necesito soñar de nuevo. Y esto me está requiriendo un parar interno. Un mirar hacia dentro. Quiero cambiar mis circunstancias vitales. Mejorar mis relaciones. Mejorar mi situación laboral. Crear más. Seguir consiguiendo metas. Recuperar la alegría y la inspiración para escribir aquí. Pero al final tengo la sensación de que hay algo que está constantemente tirando de mí en una dirección. Y esa dirección es llevar mi atención dentro de mí. El sueño se genera dentro de mí. Y el sueño no cesa ni para en ningún momento. Está en constante desarrollo y movimiento. No sólo mi sueño. Sino el tuyo también. Y aun otro más, el colectivo.El que todos compartimos.

¿Pero cuál es nuestro gran sueño? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué estamos queriendo crear con nuestros sueños?

Piensa en la visualización. Esta técnica que tanto se ha popularizado en estos últimos años con todos estos temas de la ley de la atracción y demás. “Visualiza la vida que deseas crear”, te dicen. Cierra los ojos. Relájate. Y como si fuera una película ve y vive aquello que quieres conseguir. Te dicen que así conseguirás lo que quieres. Pero, ¿qué es lo que quieres? O aun mejor, ¿qué es lo que TODOS queremos?

Hace unos meses llegó a mí una información muy interesante acerca de potenciar todo esto del poder de visualizar. Decía, que si quieres multiplicar tus posibilidades de éxito al visualizar, incluyeras en la película a otras personas beneficiándose de lo que tú deseabas. Si por ejemplo era un coche, te recomendaban visualizarte con tu pareja o un amigo sentad@ junto a ti disfrutando también de ese coche. O con una casa, o con un viaje, o con el best-seller que habías publicado. A lo que fuera que visualizaras le tenías que añadir a OTRa(S) PERSONA(S) obteniendo también beneficio de ello. Eso generaba una emoción mayor en tu visualización y por tanto una vibración de atracción mayor.

Pero lo que me llamaba verdaderamente la atención de esta técnica no era la visualización en sí. Sino la importancia de nuestra colectividad. La importancia de que en este viaje no estamos solos.Y la importancia de que este viaje lo hacemos juntos.

Meses después me encontraba con otra idea también reveladora con respecto al uso de la visualización. Leí en un libro que hace no mucho, en Bangladesh, mientras se vivía uno de sus peores momentos económicos y sociales, se estaba promoviendo un programa de ayuda en el que se incitaba a los propios bangladesíes a re-soñar su vida como país. Y esto comenzaba por cambiar sus propios estados de ánimo. Para cambiar ese estado y esa idea de sí mismos se les animaba a realizar un ejercicio de visualización. A veces siendo cientos de ellos reunidos en plazas y parques los que cerraban los ojos y visualizaban. Pero al margen de lo hermoso del esfuerzo había algo en esto que llamó especialmente mi atención. No se les animaba a visualizar cada uno lo que quería o deseaban para sus vidas. Se les animaba a visualizarse como país. Que visualizaran lo que querían que fuera Bangladesh como país, y ellos como ciudadanos de ese país. ¿Te das cuenta qué diferencia? Ya no es visualizar qué coche quiero poder comprar o con qué trabajo me quiero ganar la vida. Sino visualizar cómo quiero que sea mi país. ¿Autosuficiente? ¿Culto? ¿Capaz? ¿Rico? ¿Autónomo? ¿Que honra sus tradiciones? ¿Que trabaja el campo? ¿Que genera industria? ¿Espiritual? ¿Amoroso? ¿Ecológico? ¿Abierto de mente?

Esta información me pareció increíble. Sacar la técnica de la visualización de la individualización extrema que vivimos. Y llevarla al Nosotros. No visualizar sólo el Yo, sino el Nosotros.

Y esto me trae de vuelta a nuestro sueño. Porque al margen de visualizaciones, ese sueño se está dando. Está en nuestro inconsciente y en lo que estamos creando día a día. ¿Pero cuál es? ¿Qué sueño estamos generando con nuestras acciones diarias? ¿Con nuestros pensamientos? Porque si te das cuenta, el sueño que estamos todos llevando a cabo como colectivo va intrínsecamente relacionado con algo muy profundo. Ni más ni menos que con el sentido mismo de nuestra existencia. Aquello que queremos crear y que creamos define aquello mismo para lo que existimos. Aquello para lo que vivimos. ¿Queremos ser altamente productivos? ¿Queremos ser altamente adquisitivos? ¿Queremos que nuestros hijos estudien en los “mejores” colegios? ¿Cómo queremos que sean nuestras parejas? ¿Cómo queremos que sean nuestras ocupaciones? ¿Tenemos tiempo “libre”? ¿Cómo queremos llenar ese tiempo? ¿Y todo nuestro tiempo? ¿Queremos tener un sistema financiero internacional robusto y fuerte con el que poder seguir invirtiendo y produciendo?

¿Qué es lo que queremos?

Piensa. Porque ya lo estamos haciendo. Visualizar, pensar, soñar, hacer. Seamos conscientes o no, ya lo estamos haciendo. Estamos creando este mundo con todos esos componentes. Tú también estás soñando nuestro mundo constantemente, y actuando en consecuencia. El sueño ya está dentro de ti. ¿Sabes cuál es? ¿Lo has visualizado? ¿Eres consciente del sueño por el que vives? Pero vuelvo e insisto en lo mismo. No tu sueño personal. Sino tu sueño colectivo. Porque aquí no estás sólo. ¿Eres consciente de tu sueño colectivo? No para que se lo impongas a otro. Eso ya lo hacen los comunismos, fascismos y ahora también los sistemas democráticos en que vivimos. La imposición de un sueño. Imagina que yo sueño un mundo lleno de amor y te lo impongo. Para ese momento el amor ya se ha disuelto. No te estoy hablando de que sueñes algo para todos y lo intentes imponer. Te estoy haciendo una llamada a revisitar tu sueño colectivo. A ser consciente de él. Porque no estás sol@. Y según sueñes a lo grande, como familia, como comunidad, como ciudad, como región, como país, como continente, como planeta, así serán tus acciones con todo lo que te rodea. En tu día a día. El enfoque se está expandiendo a una visión global.

¿Cómo quieres que sea el mundo? ¿Cómo quieres que sean las relaciones entre las personas? ¿Y con la naturaleza? ¿Y con lo que comes? ¿Y con el dinero? ¿Con el trabajo?

El mundo es un constante reflejo de nuestro interior. Los dramas que vivimos o a los que nos exponen los medios de comunicación nos lo recuerdan. Un accidente de avión. Un copiloto pierde la cabeza y asesina a ciento y pico personas. Un loco, ¿no? Ya tienes al asesino. Ya tienes al psicópata. Es decir, ya tienes al culpable. Cuando hay un culpable los demás ya podemos dormir tranquilos. Lo encierras o lo condenas a muerte (si es que sigue vivo). Fin de la historia. Pero por desgracia no es así. La locura la compartimos todos. El psicopatismo lo compartimos todos. Está en el sueño colectivo que estamos soñando. ¿O es que acaso no es de locos, por ejemplo, envenenar nuestros alimentos masivamente y crear alimentos artificiales que no comprende nuestro cuerpo? ¿O lucrarse de una industria farmacéutica para subsanar el daño que hace lo anterior? ¿O envenenar nuestros cuerpos con tabaco y alcohol porque nos sentimos insatisfechos? ¿O esclavizarnos unos a otros porque para ser felices hay que trabajar en lo que sea, duro y sin placer? ¿O dejar que mueran millones de hermanos y hermanas cada día porque no les damos comida (muchos de ellos bebés)? ¿O imponernos desde la más tierna infancia lo que debemos ser en vez de permitirnos ser y ayudarnos a canalizarlo? ¿O solucionar los problemas a golpe de amenaza, extorsión, kalashnikov o armamento nuclear? ¿O destrozar la naturaleza para generar más riqueza? ¿O que los que nos gobiernan sólo piensen en su partido (a veces ni en eso) en vez de sentarse todos juntos por el bien de tod@s?

¿Quién-está-loco-aquí?

Para ser más exactos, ¿quién se comporta como un loco? Por supuesto, es mucho más fácil pensar que el que se comporta como un loco no eres tú. Sino el gobernante, el empresario, el terrorista, el ladrón, el muerto de hambre, el mendigo, el extranjero… Pero no, la locura la sostenemos todos con nuestro sueño colectivo.Con el que estamos creando cada día. Del que depende nuestra felicidad. Y en ese sueño colectivo, una persona infeliz decide un buen día hacer daño a otros. En ocasiones, mucho daño. O un país entero decide seguir a un lunático ya que este le sacó de la hambruna que nadie más le sacó. O por las decisiones “estratégicas” de unos gobernantes, países enteros van a la guerra.La locura no se disuelve mirando hacia otro lado. No archivándola, ni encerrándola en un trastero ni en un manicomio. La locura se disuelve tan sólo mirándola de frente. Y viendo que es una ilusión que NOSOTROS MISMOS HEMOS CREADO.

De modo que, volviendo a la idea inicial, quizás sea un buen momento de revisitar nuestro sueño colectivo. De salir del modo automático. Existe gente ahí fuera que está empezando a soñar un sueño colectivo distinto. Pero porque primero se dieron cuenta de que estaban soñando. Y después se dieron cuenta de que habían adoptado un sueño a pies juntillas. Hasta que se atrevieron a soñar diferente.

Te deseo lo mejor en este sueño… o en otro.

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