sábado, 1 de agosto de 2015

1968 st tropez

My reoccurring dream brought to reality. I FEEL hearts and beats on top of the white mulberry tree! It tastes like heaven. Wish you were here! Sending love and hugs!

Los rasgos contradictorios de las personas creativas

http://notasaprendiz.weebly.com/blog/los-rasgos-contradictorios-de-las-personas-creativas 
“La creatividad proviene de un conflicto de ideas” – Donatella Versace 

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Mihaly Csikszentmihalyi
Creatividad: El fluir de la psicología y la invención de  Mihaly Csikszentmihalyi es con diferencia el mejor libro sobre creatividad que me he leído. Es uno de esos textos que no pierde su relevancia a pesar de haberse escrito ya hace algún tiempo (casi 20 años).

El libro es el resultado de una investigación llevada a cabo por el autor con 91 de las personas mas creativas del mundo. En la ilustre lista se encuentran físicos, poetas, pintores… Muchos de ellos ganadores de premios distinguidos como el Nobel, algunos, incluso, poseen hasta dos Nobel.

La investigación encontró que las personas creativas gozan de rasgos contradictorios de personalidad. Una de esas contradicciones es que son psicológicamente andróginos, es decir, poseen características propias de su género y también de las del género opuesto.
En todas las culturas los hombres son criados para ser "masculinos" y hacer caso omiso y reprimir aquellos aspectos de su temperamento que la cultura considera como "femeninos", mientras que se espera que las mujeres hagan lo contrario. Los individuos creativos en cierta medida escapan a estos rígidos estereotipos de género. Cuando se hacen pruebas de masculinidad / feminidad a los jóvenes, una y otra vez uno encuentra que las chicas creativas y con talento son más dominantes y resistentes que otras niñas; los niños creativos son más sensibles y menos agresivos que sus pares masculinos.
Csikszentmihalyi advierte que esta tendencia psicológica hacia la androginia no debe confundirse con homosexualidad. No tiene que ver con las inclinaciones sexuales sino con capacidades emocionales:
La androginia psicológica es un concepto mucho más amplio, se refiere a la capacidad de una persona para ser a la vez agresivo y sensible, emotivo y apático, dominante y sumiso; sin importar el género. Una persona psicológicamente andrógina en efecto duplica su repertorio de respuestas y puede interactuar con el mundo en términos mucho más ricos y variados. No es de extrañar que las personas creativas sean más propensas a tener no sólo los puntos fuertes de su propio género sino los del otro también.

Es obvio que las mujeres artistas y científicas tienden a ser mucho más asertivas, seguras de sí misma y abiertamente agresivas que las mujeres que generalmente son educadas por nuestra sociedad. Tal vez la evidencia más notable de la "feminidad" de los hombres de la muestra, era su gran preocupación por la familia y su sensibilidad a los aspectos sutiles del entorno que otros hombres se inclinan a descartar como algo sin importancia. Pero a pesar de tener estos rasgos que no son habituales de su género, conservaron los rasgos habituales en función del género también.
Las contradicciones no solo tienen que ver con cuestiones de género:
¿Existen rasgos que distinguen a las personas creativas? Si tuviera que expresar en una palabra lo que hace que sus personalidades sean diferentes a la de los demás, sería, complejidad. Muestran tendencias de pensamiento y acción que en la mayoría de las personas están segregados. Contienen extremos contradictorios, en lugar de ser un "individuo", cada una de ellas es una "multitud". Estas cualidades están presentes en todos nosotros, pero por lo general nos educan para desarrollar un sola en detrimento de la otra. Quizás crecimos cultivando el lado agresivo y competitivo de nuestra naturaleza y desdeñamos o reprimimos el lado sensible y cooperativo. Un individuo creativo es más probable que sea tanto agresivo como cooperativo, ya sea al mismo tiempo o en diferentes momentos , dependiendo de la situación. Tener una personalidad compleja significa ser capaz de expresar toda la gama de rasgos que están potencialmente presentes en el repertorio humano.

1. Las personas creativas tienen una gran cantidad de energía física, pero también son a menudo tranquilas y reposadas.

2. Los individuos creativos tienden a ser inteligentes, pero también ingenuos.

3. Un tercer rasgo paradójico se refiere a la combinación de juego con disciplina, o responsabilidad con irresponsabilidad.

4. Los individuos creativos alternan entre la imaginación y la fantasía por un extremo y un sentido arraigado de la realidad en el otro.

5. Las personas creativas parecen albergar tendencias opuestas en el continuo entre la extraversión y la introversión.

6. Los individuos creativos también son muy humildes y orgullosos al mismo tiempo.

7. Las personas creativas son a la vez tradicionales y conservadores y al mismo tiempo rebeldes e iconoclastas.

8. Las personas creativas son muy apasionados por su trabajo, sin embargo, pueden ser muy objetivas respecto a el también.

9. La apertura y la sensibilidad de los individuos creativos a menudo los expone al sufrimiento y el dolor, pero también a una gran cantidad de gozo.

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Edificio Kavanagh (Ernesto Lagos, Luis María de la Torre, Gregorio Sánchez-1934)

Los robots como paradoja

http://www.enriquedans.com/2015/08/los-robots-como-paradoja.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+ElBlogDeEnriqueDans+%28El+Blog+de+Enrique+Dans%29 

Robot asomándoseSi todavía no tienes claro que estamos ya en la era de los robots y todo lo que ello supone, vete preparándote para hacer clic en unos cuantos enlaces.
La cuestión no es simplemente hablar de vehículos de conducción autónoma, un tema sobre el que ya llevamos bastante tiempo comentando y que además ya circulan tranquilamente por las calles y avenidas de Mountain Viewmezclados con el tráfico cotidiano por mucho que algunos conductores sigan afirmando que no los quieren… no, la cosa va ya mucho más allá de simplemente demostrar que un robot al volante ve mejor, mide y evalúa mejor, toma mejores decisiones, no se cansa, no bebe y no se pica como lo hace un conductor humano. La supremacía de la máquina sobre el hombre en un tema como la conducción de un vehículo ya es una discusión completamente superada, y si no lo crees así, lo mejor que puedes hacer es irte inmediatamente a leer esta fantástica entrada de The Oatmeal, “6 things I learned from riding in a Google self-driving car”.
Pero el tema es que hablamos ya de mucho, muchísimo más que de conducir. Hablamos, por ejemplo, de cocinar, sea una crema de cangrejo o un sandwich de huevo. O de atenderte en un hotel. Hablamos de sustituir a los trabajadores que traen y llevan productos en un almacén de Amazon, de jugar al tenis de mesa hasta el punto de vencer a un campeón del mundo, o incluso de hacer gimnasia rítmica. Decuidar de nosotros cuando nos hacemos mayores. O como el mismísimo Jesús, decaminar sobre el agua. O de jugar al fútbol, aunque para sustituir a Cristiano Ronaldo o a Messi aún les falte un poco. Pero cuidado: son mucho mejores que muchos futbolistas a la hora de trabajar en grupo, y sin duda también a la hora de interpretar y controlar sus emociones, además de muchísimo más baratos: $440 al mes en régimen de alquiler.
Casi todos esos enlaces son de las dos semanas, no he necesitado irme muy lejos para investigar. Y de verdad, si no has visto el almacén robotizado de Amazon o el robot que juega al tenis de mesa, haz clic en los enlaces correspondientes y dedica un rato a verlos antes de seguir leyendo: vale la pena. Los robots se están asomando ya a nuestras vidas sin ningún tipo de complejos, hasta el punto de suscitar ya discusiones perfectamente relevantes y adecuadas: cientos de investigadores y expertos en inteligencia artificial, con figuras como Elon Musk, Stephen Hawking o Steve Wozniak a la cabeza, han firmado una carta abierta para urgir que se prohiba la investigación y el desarrollo de tecnologías militares basadas en la robótica, por miedo a lo que podría ser un futuro en el que Terminator dejase de ser simplemente una película.
¿Están realmente justificados esos miedos? Obviamente, a nadie le apetece imaginarse siendo perseguido por el perro o el mulo robótico de Google, que además seguramente te conocerían mejor que tú mismo y podrían anticipar tus reacciones. Pero sin duda, el uso militar es una de las mejores garantías de desarrollo de cualquier tecnología – no olvidemos que la propia internet comenzó a ser lo hoy es gracias precisamente a sus posibilidades de uso militar, aunque los posibles usos no militares estuvieran desde el principio en la cabeza de sus creadores. Pero precisamente de ahí surge la interesantísima paradoja: de nuevo hablamos de una tecnología con posibles – y sin duda aterradores – usos militares, pero que, por otro lado, supone de manera cada vez más clara el siguiente estadio de la evolución de las sociedades humanas. La economía lo deja perfectamente claro: la llegada de los robots y el incremento que van a suponer en términos de productividad van a ser la única posibilidad que tendremos para financiar muchas de las cosas, como el sistema de salud universal o los esquemas de beneficios sociales.
Sí, los robots se van a quedar con tu trabajo. Pero eso no va a ser necesariamente malo, porque una economía mucho más productiva posibilitará una sociedad completamente redefinida, en base a una adaptación del concepto de capitalismo. Se trata de reconocer que nos acercamos cada vez más a una sociedad en la que el trabajo va a dejar de representar lo que hoy en día representa, porque gran parte de lo que consideramos formas de ganarse la vida dejarán de estar llevadas a cabo por personas para ser realizadas por robots. Pensar en lo que ocurre cuando los robots empiezan a enviar al paro a personas que antes de su desarrollo vivían de conducir un vehículo, de hacer hamburguesas en un McDonalds o de mover paquetes en un almacén, y tratar de imaginar la transformación social que tendrá necesariamente que tener lugar para generar una sociedad en la que el trabajo tenga un significado diferente, en donde se trabaje sin duda menos y se pase a valorar más otro tipo de ocupaciones y servicios. Un mundo donde trabaje únicamente quien quiera y sienta la necesidad de hacerlo, en tareas que realmente le motiven, y donde la identidad de la persona se desligue del tipo de trabajo que realiza. Los robots incrementan drásticamente la productividad y el empleo, pero únicamente determinados tipos de empleo. Y ya hemos vivido épocas en las que determinados estamentos sociales se preciaban precisamente de no tener que trabajar, de dedicar su vida a otro tipo de cuestiones.
¿Supone el desarrollo de las tecnologías relacionadas con la robótica una paradoja similar a la que dio en su momento origen a internet? ¿Estamos ante un nuevo cambio drástico en el concepto de sociedad, que altere muchas de las reglas que damos como esenciales en nuestra vida? Es muy posible que sí. Y que, además, lo se esté acercando a mucha más velocidad de lo que muchos creen.

This article is also available in English in my Medium page, “The robot paradox

Yelena Mna

Datos de mi Cerebro que se almacenarán en mi Cerebro

      

42 sorprendentes datos sobre el cerebro que seguramente nunca habías escuchado

Datos sobre mi cerebro que se almacenarán en mi cerebro…

1.  La privación de sueño aumenta la temperatura del cerebro.


2. Pero incluso los cerebros exhaustos son muy prolíficos. Algunos expertos dicen que tenemos 70.000 pensamientos al día, mientras que otros insisten que son muchos más.

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Annie Sykes

3. Los pliegues en nuestro cerebro, llamados circunvoluciones, aumentan el área de superficie, permitiéndonos almacenar más memoria, neuronas productoras del pensamiento.


4. ¿Quieres más pliegues? Prueba con la meditación.

Años de canalización de la paz interior ha sido relacionada con mayor desarrollo de las circunvoluciones en la ínsula anterior dorsal derecha, la que puede corresponder al foco, a la introspección y al control emocional.

5. Existen entre 80 y 100 billones de neuronas (células nerviosas) en el cerebro humano.

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6. El hemisferio izquierdo contiene casi 200 millones de neuronas más que el hemisferio derecho.


7. Las neuronas varían de tamaño entre 4 y 100 micrones de ancho.

Para hacerse una idea de lo pequeño que eso es, el punto al final de esta frase mide como 500 micrones de circunferencia, lo que significa que más de 100 de las neuronas más pequeñas cabrían dentro de él.

8. Las bacterias probióticas (las bacterias “buenas” del intestino), pueden tener el potencial de alterar la neuroquímica y ayudar a reducir los niveles de la hormona del estrés corticosterona.


9. A pesar de su pequeño tamaño, los científicos pueden medir la actividad de una neurona insertando micro electrodos en el cerebro, un proceso llamado “grabación de una sola unidad.”

Frecuentemente usado para afinar el diagnóstico de epilepsia.
 

10. La información viaja por diferentes tipos de neuronas a diferentes velocidades, en un rango de 1,6 kilómetros por hora hasta 434,5 kilómetros por hora.


11. Nuestro cerebro puede escanear y procesar imágenes complejas (por ejemplo, un andén de metro en hora punta) en tan solo 13 milisegundos, de acuerdo con una investigación recientemente publicada por el MIT.

Eso es realmente rápido, dado que un pestañeo de los ojos toma varios cientos de milisegundos.

12. Cuando se trata de consumo de combustible, el cerebro es como un Hummer en el cuerpo de un auto inteligente.

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Con un peso aproximado de 1,3 kilos, el cerebro conforma sólo el 2% o 3% de la masa del cuerpo, pero consume el 20% del oxígeno del cuerpo y entre el 15% y 20% de su glucosa.

13. El cerebro de Albert Einstein contenía un inusual número de astrocitos.

Investigadores de institutos nacionales de la salud descubrieron su alto conteo de glía mientras analizaban trozos de su tejido cerebral 40 años después de su muerte. Él también poseía un cuerpo callosos extra grueso, de acuerdo con fotos póstumas del cerebro de Einstein que se perdieron por más de 50 años.

14. Pero el cerebro del físico teórico comprueba que el tamaño no importa. Con 1 kilo 229 gramos, el cerebro de Einstein era una pizca más pequeño que el promedio.

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15. Nuestro cerebro como especie se ha encogido a través del tiempo, y siempre aumentando su eficiencia.

Por supuesto que existen científicos que creen que nos estamos poniendo más tontos, porque gracias a los avances sociales, podemos ser bastante inútiles y aún así subsistir.

16. El cerebro también expele una impresionante cantidad de energía. El cerebro dormido podría encender una ampolleta de 25 watts.


17. El número de células gliales en tu cerebro ponen en vergüenza a tus 80 billones de neuronas.

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Tienes al menos diez veces la cantidad de glía, que significa “pegamento” en griego. Hace 20 años los científicos pensaban que la glía sólo mantenía a las neuronas juntas, pero actualmente se cree que ciertos tipos, como los astrocitos, juegan un rol en el pensamiento complejo.

18. Los axones en tu cerebro podrían abarcar una distancia de 161.000 kilómetros. Eso es dar cuatro veces una vuelta alrededor de la Tierra.


19. Tu disco duro neuronal podría almacenar entre 1000 conciertos (como 50 copias de 1989 de Taylor Swift) y 2.5 millones de conciertos (125 millones de copias).

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Aunque depende de a quién se lo pidas: cuando se trata de la capacidad de almacenaje del cerebro, los científicos no están completamente de acuerdo.

20. La barrera hematoencefálica protege contra heridas y enfermedades, pero también hace difícil el tratamiento para desórdenes neurológicos.


21. El cerebro carece de receptores del dolor, y es por ello que los cirujanos pueden hacer cortes en la corteza cerebral de pacientes plenamente conscientes.


22. Los científicos del área de la nano-medicina trabajan en la creación de dispositivos pequeñísimos para transportar drogas más allá de la línea defensiva del cerebro.

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23. Las diferencias según el género en el cerebro son controversiales, pero de acuerdo con un estudio publicado en 2014 en la revista de neurociencia (Journal of Neuroscience), la materia gris toma un porcentaje mayor en el cerebro de las mujeres.


24. Proporciones mayores de materia gris pueden ser la explicación de rendimientos superiores en tareas del lenguaje.


25. La región del cerebro que controla el vómito, el área postrema, es la única zona inmune a la barrera hematoencefálica.

Esta útil función permite a tu cerebro detectar (e indicarle que vomite) sustancias nocivas en la sangre.

26. La materia gris, que conforma hasta el 40% del cerebro, se torna gris sólo después de la muerte.

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27. Al tocar un instrumento, el equivalente a un entrenamiento completo para el cerebro, la corteza visual, auditiva y motora trabajan sincronizadamente.

Tocar música demanda destrezas lingüísticas y matemáticas del hemisferio izquierdo, contenido creativo del hemisferio derecho y habilidades de motricidad fina de ambos.

28. La corteza cerebral pre frontal es impresionantemente resistente, en parte porque hay mucha redundancia en las regiones del lóbulo frontal.

Cuando un área se daña, otra puede entrar a compensar.

29. Pero mientras el lóbulo frontal puede tolerar mucho deterioro, el tronco cerebral no puede. Incluso un daño moderado puede ser fatal.

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30. Esto es así porque el cerebro de desarrolló de adelante hacia atrás. Las áreas más viejas del cerebro, que controlan los procesos vitales como la respiración, son menos resistentes que otras áreas más nuevas.


31. Las personas pueden sobrevivir con medio cerebro.


32. Remover ciertas partes del cerebro puede traer consecuencias que ni los neurocirujanos pueden anticipar.

Luego de someterse a la cirugía de remoción de la amígdala para tratar una severa epilepsia, una mujer desarrolló “hiper-empatía,” un resultado inesperado, dado el rol de la amígdala en el reconocimiento de las emociones. Sacar la estructura con forma de almendra debería presumiblemente debilitar el sentido de empatía, pero trece años más tarde, la mujer sin amígdala sigue sintiendo todas las emociones que ocurren a su alrededor, sorprendiendo a los científicos alrededor del mundo.

33. El cerebro de una persona viva tiene un tono más rosado y, de acuerdo a los científicos, se siente como el tofu.


34. Si quieres más materia gris, haz ejercicio. La investigación sugiere que el ejercicio regular puede llevar a un aumento de materia gris en el hipocampo.

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35. No creas el absurdo mito del 10% . El porcentaje de nuestro cerebro que usamos es cercano a 100.


36. Sin importar lo que pongas en tu currículum, el cerebro de la mayoría de las personas no está construido para multitareas.

De hecho, la investigación ha relacionado la multitarea de medios con una densidad inferior de la materia gris en la corteza anterior cingulada del cerebro, un área involucrada en los procesos cognitivos y emocionales.

37. Nuestro cerebro está construido para la navegación.

Los científicos se llevaron el Premio Nobel en octubre por descubrir una compleja red de células que ha sido apodada el “GPS interior” del cerebro.

38. Los hombres pueden no tener tanta materia gris, pero tienen más materia blanca y líquido cerebroespinal.


39. Los cerebros de los adolescentes cambian constantemente.

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Quince años atrás, los científicos creían que la mayor parte del desarrollo del cerebro ocurría durante los primeros años de vida. A través de estudios de RM estructurales y funcionales, los investigadores descubrieron cambios críticos en el cerebro durante la adolescencia, especialmente en la corteza pre frontal y en los sistemas límbicos, los que están involucrados en la toma de decisiones en el ámbito social, en el control de impulsos y en el procesamiento emocional.

40. Aunque controversial, algunos expertos en las leyes que se aplican a la neurociencia, están intentando llevar las imágenes de RM funcionales (FMRI) a las salas de justicia.

Los escáneres de cerebro podrían ayudar a las personas a evaluar mejor la culpa y la inocencia.

41. La materia blanca (que conforma el 60% del cerebro), obtiene su color de la mielina, que aísla los axones y aumenta la velocidad de desplazamiento de los impulsos eléctricos.


42. La grasa puede dañar el corazón, pero es buena para el cerebro. Más de la mitad del cerebro, incluyendo la mielina, está hecho de grasa.

Edificio Kavanagh (Ernesto Lagos, Luis María de la Torre, Gregorio Sánchez-1934)

Con Olessya Kuznetsova y Larisa Anash.

Cuando muchos cocineros pueden estropear el caldo

http://bloginteligenciacolectiva.com/cuando-muchos-cocineros-pueden-estropear-el-plato/ 
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SONY DSCHe explicado en otras entradas de este blog que la viabilidad de los procesos colectivos es más incierta de lo que suele admitirse. Por ejemplo, no hay muchos casos de éxito de Inteligencia Colectiva (IC) “colaborativa” a gran escala, más allá de la Wikipedia, Linux y algunos más. Si revisamos con detenimiento el inventario de proyectos de la P2P Foundation, o el listado de ejemplos de IC que cita la Wikipedia, es sorprendente constatar que la gran mayoría de esas iniciativas cerraron, ya no existen, porque fueron insostenibles a medio o largo plazo. Dos de las causas principales que explican esas altas tasas de fracaso son la escasa participación o, en el otro extremo, el brutal aumento de los costes de coordinación y de gestión que se derivan de un fuerte escalado en el número de participantes.
Lo que está por ver es si ese déficit es estructural, irresoluble, o si responde a un problema de diseño que puede resolverse con fórmulas creativas, un tema que ocupa el interés central de mi investigación como parte del libro que estoy escribiendo.
Los proyectos colectivos, a medida que crecen en escala, pueden volverse inmanejables debido a los enormes desgastes que implica su gestión. Es común escuchar críticas del tipo es bonito, pero inviable o demasiados cocineros estropean el plato para subrayar los problemas de eficiencia que suelen darse en iniciativas abiertas a la participación de mucha gente. A la actriz Marlene Dietrich le atribuyen la famosa frase de: Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona; si no, encárgaselo a un comité, que apunta a la misma idea de lo poco eficaces que pueden ser a veces las dinámicas colectivas.
Mi experiencia de participar en procesos de este tipo me dice que a más participantes, más se tiende al caos, y más ingobernables se vuelven los mecanismos de coordinación. Esto no sería invalidante per se si se consiguieran aflorar patrones de emergencia que introduzcan orden a un coste relativamente bajo, pero a menudo eso no ocurre, y el aumento de la complejidad producto del escalado ralentiza las decisiones y genera un sobrecoste en la gestión que no es fácil de asumir por los equipos promotores.
Un primer problema de base es la sobrecarga informativa que produce el efecto combinado del aumento significativo de participantes con el patrón de Publica-luego-Filtra.  Muchas personas contribuyendo sin filtros previos generan tal sobreabundancia de ideas que puede exceder la capacidad de la comunidad para gestionarlas de un modo eficaz y operativo. Esto se traduce en un sobre-esfuerzo para separar el grano de la paja, el ruido de la melodía, y también para competir por la atención en un contexto donde a menudo la conversación se vuelve un griterío imposible de seguir.
Otra dificultad radica en cómo articular mecanismos de agregación que faciliten la convergencia de ideas y propuestas en grupos donde hay un exceso de diversidad o donde los datos que hay que integrar son muy complejos y heterogéneos. La falta de un marco de referencia común para la reflexión colectiva (“praxis común”) puede volver imposible cualquier esfuerzo de agregación, generando un enorme desgaste entre los participantes.
Es evidente que los modelos de autogestión, donde se toman las decisiones colectivamente, pueden ser menos fluidos, más lentos y más costosos que los estructurados en torno a un liderazgo vertical y claro. El trabajo en red se vuelve, a veces, demasiado laxo, como si la gente necesitara contenedores más orgánicos para trabajar dentro de unos plazos, costes y calidades. En escenarios como esos siempre aflora la misma pregunta, y es si necesitamos “cabezas visibles” o un “núcleo duro” de personas que empujen el carro, con una autoridad mayor que el resto, para acelerar los procesos a un ritmo que sea sostenible.
Las exigencias de legitimidad en los mecanismos directos, donde se busca la máxima participación y transparencia, también pueden significar una losa para la agilidad. Si los mecanismos de búsqueda de consenso son muy rígidos, el resultado puede ser de parálisis; una situación que nos suena familiar a los que hemos vivido experiencias colectivas agotadoras, con asambleas interminables y tediosas, en las que nunca se llegaba a nada que fuera concreto o eficaz para cambiar cosas a su debido tiempo.
Es cierto que las nuevas tecnologías, y sobre todo las aplicaciones de software social, están reduciendo los costes de coordinación para el trabajo colaborativo de grandes grupos, perotodavía no es tan sencillo como suele decirse, y seguimos estando muy lejos de poder canalizar estos procesos con la eficiencia que merecen. Por ejemplo, si las tareas del proyecto tienen fuertes inter-dependencias, o sea, no es fácil dividirlas en piezas independientes que puedan ser realizadas en paralelo por grupos pequeños o de forma individual, entonces hay que activar lógicas de colaboración más intensivas, lo que resulta más complicado en colectivos grandes.
Algunos que defienden vehemente los modelos colectivos no suelen encajar bien estas dudas tan razonables, y ni siquiera reconocen que exista un “problema de eficiencia”. Según ellos, el fallo de fondo es pretender exigirle a las redes lo mismo que a los modelos convencionales de gestión que se proponen desde el Management. Su argumento es que la IC se mueve con criterios diferentes, y reclaman un reajuste en las expectativas de eficiencia y agilidad que nos hacemos con estos procesos para que se respete su naturaleza.
Tienen razón en advertir esa diferencia, y en criticar la tentación “eficientista” que a veces pone en riesgo la viabilidad de los proyectos colectivos. También en hacernos ver que el proceso es tan importante como el resultado, y que tiene valor en sí mismo aunque implique más lentitud. Pero se equivocan obviando que existe un umbral mínimo de expectativas en términos de tiempo y esfuerzo que la gente está dispuesta a aceptar.  Si algo no es mínimamente eficiente, resulta inviable, y entonces no nos vale. La coordinación entre decenas o cientos de inteligencias individuales debe lograrse a un coste asumible y equiparable a los beneficios esperados. No entender esto, o menospreciar la eficiencia, es a todas luces un error.
En este análisis habría que distinguir entre distintos tipos de proyectos colectivos según el grado de dificultad organizativa que demandan. No es lo mismo si el trabajo en red sólo se plantea como objetivo el aprendizaje común y el intercambio de información a si son iniciativas de más impacto, donde hay que pasar de la reflexión a la acción. Los requerimientos de coordinación en ambos casos son distintos.
Por ejemplo, las llamadas “comunidades de producción” (“Collaborative models of Production”, les llama Benkler) tienen que generar valor, producir con una determinada eficiencia y satisfacer a unos clientes/usuarios dentro de unas exigencias que son altas. En estos casos, como diceRamón Sangüesa, estabilizar las redes como organizaciones de producción es dificilísimo, porque los fallos de eficiencia se notan más cuando hay que tomar decisiones y generar resultados con impacto.
Es más fácil charlar y compartir (que de hecho, tampoco lo es tanto), que actuarcolaborativamente. En el fondo es un problema de costes del esfuerzo de agregar preferencias.La comunidad tiene que madurar mucho, y organizarse mejor, para poder traducir la reflexión en acción. Muchas iniciativas no pasan de charlar porque la complejidad de generar una estructura para la acción colectiva les supera.
Visto lo visto, cocer un caldo entre cientos o miles de cocineros necesita de una coordinación muy fina, algo que por cierto, ha sabido conseguir la Wikipedia con un diseño de interacciones calibrado al detalle.
Nota: La imagen del post pertenece al album de Lanpernas Dospuntozero en Flickr

Relojas






"Teoría y práctica"

La teoría científica del visionario de Google

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-08-01/la-teoria-cientifica-del-visionario-de-google-que-explica-el-terrible-futuro-que-nos-espera_950037/ 
Cada vez que decimos "la ciencia avanza muy rápido" estamos, sin saberlo, haciendo referencia a la ley de rendimientos acelerados, que explica por qué pronto todo se va a salir de madre.
Foto: Dicho mal y rápido: esto va tan rápido que muy pronto se nos va a ir de las manos. (iStock)
La ciencia avanza que es una barbaridad, que decía el célebre verso de la zarzuela La verbena de la Paloma. Todos, más o menos legos en la materia, hemos tenido la misma sensación en un momento u otro. Afirmaciones como “¡quién iba a decir que un día íbamos a poder conectarnos a internet con un aparato tan pequeño!” o “el ordenador no tiene más de tres años y ya se me ha quedado viejo” (hola, obsolescencia programada) no hacen más que expresar de forma coloquial una realidad que ya está aquí pero de la que no todo el mundo se ha dado cuenta: que la velocidad a la que cambia nuestro entorno es cada vez mayor, y que esta evolución se realizar de forma exponencial y no lineal.
Se trata de algo que ha sido desarrollado en la conocida como ley de rendimientos acelerados, que asegura que el crecimiento del progreso tecnológico es exponencial. Aunque, como es lógico, ha sido sugerida por diversos pensadores a lo largo del último siglo, fue enunciada en su forma final por Ray Kurzweil en un ensayo de 2001 que recibía el nombre de dicha teoría. En su obra, el polifacético científico (también músico y empresario) aseguraba que se producirán “cambios tecnológicos tan rápidos y profundos que representarán una ruptura en el tejido de la cultura humana”.
El emperador debía colocar en la primera casilla del tablero un grano de arroz, el doble en la contigua, cuatro en la de más allá, y seguir así hasta 64
Frente a la ley de Moore –enunciada por el confundador de Intel Gordon E. Moore en 1965–, que aseguraba que cada dos años se duplicaría el número de transistores en un circuito integrado (lo cual anunciaba ya la exponencialidad del crecimiento), Kurzweil iba un poco más allá y aseguraba que esto daría lugar a una singularidad tecnológica que marcaría un antes y un después en la historia del hombre.

Un cuento para entenderlo todo

Aunque la teoría es antigua, ha vuelto a circular gracias a la recuperación de un viejo relato tradicional que Kurzweil ha utilizado con frecuencia para ayudar a entender este crecimiento exponencial, y que probablemente el lector conozca. El relato cuenta la historia del inventor del ajedrez y del emperador chino, que quiso recompensar a este por su histórico hallazgo. Cuando este le preguntó qué quería como premio, el hábil inventor le pidió algo en apariencia muy sencillo. Simplemente, el emperador debía colocar en la primera casilla del tablero un grano de arroz, el doble en la contigua, cuatro en la de más allá, y seguir así hasta que todas las casillas fueran cubiertas.
Una petición en apariencia humilde, pero que terminó acabando con la fortuna del emperador (o con la cabeza del inventor, según la versión de la historia que se consulte). A pesar de que el crecimiento parece en apariencia sencillo y limitado, elevar el dos a la 64 potencia (el número de casillas en un tablero de ajedrez) arroja un resultado de 18 trillones de granos(18.446.744.073.709.552.000, exactamente), una cantidad de producción que ni siquiera toda la superficie de la tierra podría ofrecer.
La moraleja es clara: frente al crecimiento lineal con el que solemos manejarnos en nuestra vida diaria (si compro un coche pagaré X, si compro dos mis gastos se duplicarán), la lógica tecnológica es exponencial y, por lo tanto, su crecimientoimparable, incalculable y en continua aceleración, como demuestra la habitual sensación citada al comienzo de este artículo. Algo que ha terminado por afectar a otros aspectos de nuestra vida, como el trabajo o la gestión de nuestro tiempo libre

Todos sabemos dónde empezamos, pero no dónde terminamos

Como explica Kurzweil, nos encontramos en mitad de ese tablero, lo cual no quiere decir que vayamos por los 9 trillones de granos (otra vez la engañosa lógica lineal cruzándose en nuestro camino), sino por los 4.000 millones. En definitiva, aún falta mucho camino por recorrer, pero ese camino se recorrerá de forma aún más rápida que lo que hemos vivido hasta ahora. Es en ese momento cuando, según el pensador, el emperador empezó a sospechar que el trato le había salido mal. Al principio, todo parece avanzar lentamente y de forma fácil de entender. Sólo a medida que pasa el tiempo nos damos cuenta de que aquello que un principio parecía controlable pronto se desboca, de igual manera que la tecnología queda desfasada cada vez con mayor rapidez.
A medida que el conocimiento exponencial continúe acelerándose durante la primera mitad del siglo XXI, parecerá explotar hasta el infinito
Si tan rápido se producen estos avances, es inevitable que tarde o temprano lleguemos a un momento en el que la concepción del ser humano cambie para siempre (mucho más que con la aparición del smartphone o internet): es la conocida como singularidad, la era en la que la inteligencia artificial supere con mucho a la humana y el ser humano pueda transferir su mente a un soporte informático. “A medida que el conocimiento exponencial continúe acelerándose durante la primera mitad del siglo XXI, parecerá explotar hasta el infinito, al menos desde la perspectiva limitada y linear de los humanos contemporáneos”.
Desde que enunció la teoría, Kurzweil, además de diseñar una peculiar dieta con la que planea llegar a centenario, se ha convertido en el director de ingeniería de Google. Pero no todo el mundo aplaude sus ideas o, al menos, la aplicación de estas. Como explicaba en una reciente entrevista el profesor Edward Frenkel, autor de Amor y matemáticas (Ariel), es un peligro considerar al hombre como un ordenador que debe renovar su hardware y software para evolucionar, sobre todo si eres uno de los hombres más importantes de una de las compañías tecnológicas más grandes del planeta.

viernes, 31 de julio de 2015

Juegos de reflejos !!! Una fiesta de color. Y el Malba es el Malba

PEACE !

¿Cómo se toman las decisiones colectivas?

http://facundomanes.com/2013/03/10/como-se-toman-las-decisiones-colectivas/ 
Cuando leemos libros de historia, muchas veces nos resulta intrigante pensar cómo determinada sociedad pudo haber tomado una decisión que seguramente, si hubiese sido abordada de manera individual, habría sido diferente. Es que los seres humanos somos una especie que desarrolló una capacidad extraordinaria para vivir en grandes grupos comunitarios. Esta vida en sociedad ha tenido ventajas evolutivas, ya que permitió que nuestro cerebro logre un desarrollo extensivo de las áreas dedicadas a las funciones sociales.
Pero también tuvo implicancias en nuestra conducta, y la toma de decisiones muchas veces no puede ser realizada -ni analizada- de manera particular, sino colectivamente.
Los seres humanos no somos los únicos que tomamos decisiones colectivas.
Algunas especies de abejas alcanzan consenso pegándoles cabezazos a aquellos miembros de la colmena con “opiniones” opuestas a las de la mayoría. En otras especies, la toma grupal de decisiones, tales como la dirección hacia la cual han de migrar o cómo distribuir sus recursos, son el resultado de complejos procesos. Animales que suelen vivir en grupo -por ejemplo, pájaros, peces e insectos- frecuentemente exhiben conductas complejas y coordinadas. Debido a que pueden ser fácilmente observados y manipulados, ofrecen oportunidades para vincular el comportamiento individual con el funcionamiento y la eficiencia de las dinámicas a nivel grupal.
Investigadores de la Universidad de Princeton han generado modelos computacionales que posibilitan emular poblaciones de animales con distintos grados de información. Por ejemplo, permiten a cada animal virtual elegir una de dos ubicaciones para relocalizarse y van manipulando con complejísimos algoritmos matemáticos un set de variables que incluye el número de animales, la solidez de sus convicciones, la preferencia de cada animal por otro de su comunidad, etc. A partir de estas simulaciones digitales, los investigadores encontraron que, como era de esperarse, cuando la mayoría de los animales tenían una fuerte preferencia por mudarse a una locación, el grupo se relocalizaba en su lugar predilecto.
Pero también encontraron que, cuando la fuerza de la minoría superaba cierto umbral, que era el resultado de múltiples procesos, ésta podía determinar el comportamiento grupal. Ello demostró que una minoría con opiniones fuertes puede prevalecer sobre una mayoría con convicciones más débiles. Descubrieron además que, cuanto mayor era la cantidad de individuos “desinformados” en la comunidad, más tendencia había a que el resultado fuera el de la mayoría.
Los mismos investigadores estudiaron las llamadas “carpas doradas”, unos peces muy sociables que desarrollan su vida en cardumen. Observaron que, cuando introducían en el cardumen peces que no tenían información sobre el ambiente -pues habían sido criados por separado-, había una tendencia a disminuir el influjo de una minoría con opiniones fuertes. Estos académicos de la universidad de Princeton sugieren que, en algunas especies, las decisiones colectivas tienen características intrínsecas que exceden las demandas individuales.
Según ellos, las propiedades colectivas podrían surgir de la estructura y dinámica de las interacciones sociales entre los individuos.
Tomar una decisión a nivel colectivo haría que emergieran fenómenos propios de la interacción entre seres de la misma especie.
Esta decisión podría verse influida por múltiples variables tales como el grado de información o la preferencia de un individuo por otro.
De esta manera podemos comprender el trágico final del cuento sobre el flautista de Hamelin, o la gloriosa resistencia de Ulises y su tripulación al encantador canto de sirenas.