jueves, 5 de marzo de 2015

Una vez más puedo comprobar después de la tormenta llega la calma.

Y después de la tormenta, después de lo gris.....todo brilla mucho más. Gracias por todas mis tormentas, gracias por que a esos momentos he aprendido a valorar mucho más cada instante y a todos los seres maravillosos que me rodean. 
Así mi cielo de hoy por la mañana. 

4D, Dream, Soñar el futuro:

"No te preocupes por fracasar.
Sólo tienes que estar en lo 
cierto una sola vez para tener
éxito". Drew Houston de 
Drop Box 

miércoles, 4 de marzo de 2015

mi playa preferida.... en Lima...

Puestito de Ice Cream Fest!!

Neuroeducación y viejas teorías educativas

http://managersmagazine.com/index.php/2015/03/neuroeducacion-y-viejas-teorias-educativas/ 


Sebastian Laza3.fwIntentar enseñar algo sin saber cómo funciona el cerebro de un alumno promedio, es hoy tan difícil como intentar ser diseñador de guantes sin haber visto jamás una mano.” (Leslie A. Hart, especialista en Neuroeducación)
Sin lugar a dudas, a todos los que nos dedicamos a la docencia desde hace muchos años, pero que a la vez hemos leído algo sobre neurociencias aplicadas a las Ciencias Sociales, una cuestión nos queda clarísima: hay que actualizar urgente las teorías de Piaget, Ausubel, Vigotsky (y en general de todo el constructivismo), ya que fueron escritas (y muy bien) varias décadas antes de la explosión neuro que estamos viviendo hoy en día, y se están empezando a ver obsoletas.
Resulta que los conceptos de estos grandes estandartes de la pedagogía (los constructivistas), que aún hoy se enseñan profusamente en carreras universitarias y terciarias que preparan para la docencia en Argentina, son en su gran mayoría argumentaciones que parten de la introspección y la observación, es decir, de examinarse el autor a sí mismo (y a los que tiene alrededor), como base de postulados que luego se extrapolan a todo el resto de educandos potenciales, constituyendo de esta forma corpus teóricos enormemente poderosos, que hasta hoy en día estudiamos todos los que hemos pasado por algún profesorado (las famosas “materias pedagógicas”).
Pero estos postulados de Piaget, Ausubel y compañía hoy “meten ruido” cuando se los lee (reitero, a los que hemos estudiado algo sobre neurociencias, al resto no), ya que en la actualidad se conoce bastante (no todo) sobre cómo se genera verdaderamente el aprendizaje en el cerebro, qué zonas cerebrales se activan al estudiar, cómo funcionan la memoria y los recuerdos, como funciona la neuroplasticidad neuronal, las redes neuronales, entre otros aspectos. De esta forma, en una clase típica del espacio “Sujetos del Aprendizaje” (al que hemos asistido la mayoría de los docentes con “título”), al referirse al famoso concepto de “Aprendizaje Significativo”, nos explican más o menos, lo siguiente:
Aprender un contenido implica atribuirle un significado, construir una representación o un “modelo mental” del mismo. La construcción del conocimiento supone un proceso de “elaboración” en el sentido que el alumno selecciona y organiza las informaciones que le llegan por diferentes medios (el facilitador entre otros), estableciendo relaciones entre los mismos. En esta selección y organización de la información, y en el establecimiento de las relaciones, hay un elemento que ocupa un lugar privilegiado: el conocimiento previo pertinente que posee el alumno en el momento de iniciar el aprendizaje.
El alumno viene “armado” con una serie de conceptos, concepciones, representaciones y conocimientos, adquiridos en el transcurso de sus experiencias previas, que utiliza como instrumento de lectura e interpretación y que determinan qué informaciones seleccionará, cómo las organizará y qué tipos de relaciones establecerá entre ellas. Si el alumno consigue establecer relaciones sustantivas y no arbitrarias entre el nuevo material de aprendizaje y sus conocimientos previos, es decir, si lo integra en su estructura cognoscitiva, será capaz de atribuirle significados, de construirse una representación o modelo mental del mismo y, en consecuencia, habrá llevado a cabo un aprendizaje significativo.
La argumentación es elegante, sin dudas, y de avanzada (en especial para la década del ’90, cuando se puso de moda), pero claro… a todas luces incompleto para hoy 2015, ya que no hay ni el más mínimo atisbo (en dicha argumentación) “a meter algún concepto neuro” que intente explicar las áreas cerebrales y los mecanismos neuropsicológicos que intervienen en el aprendizaje.
Siguiendo a la profesora Rosana Fernández Coto, directora de la Escuela Argentina de Neuroaprendizaje, esta moderna disciplina ha nacido de la conjunción de varias ciencias como la Neurobiología, la Psicología, la Pedagogía y la PNL, entre otras. Y si bien hasta hace dos décadas era muy poco lo que se conocía acerca de cómo funciona y cómo aprende el cerebro, a partir de los años ‘90 ha habido una explosión tecnológica (en especial con las neuroimágenes), que ha permitido empezar a conocer mucho más sobre “el órgano más importante del aprendizaje”, el cerebro.
De esta forma, y hasta hace muy poco, los docentes nos las debíamos arreglar con las teorías constructivistas aprendidas en la facultad, más nuestra intuición y experiencia, para “pilotearla” en el aula, y así decidir si cierta técnica, estrategia, teoría o escuela de aprendizaje era favorable o no para nuestros alumnos. Sin embargo, en la actualidad, y de la mano del Neuroaprendizaje y la Neuroeducación, contamos con elementos para saber cómo aprende el cerebro humano en general y el de un alumno escolar en particular. Estas herramientas nos van a empezar a facilitar un mejor entendimiento de los estilos de aprendizaje de los alumnos, sus famosas “inteligencias múltiples”, y en general las distintas formas de enfrentar el desafío docente de enseñar algo, y que sea aprendido significativamente (o sea, en serio).
Y así como en Neuromarketing es clave crear un punto de ventas agradable, que incentive a la compra del cliente, en Neuroeducación es clave crear en el aula un ambiente especial (con aromas, colores, sabores, sonidos y estidanlo de enseñanza), que estimule a cada alumno a dar lo mejor de sí, y donde ningún cerebro se sienta amenazado porque el estilo del profe no condice son su estilo de aprendizaje, y donde además pueda desarrollar sus habilidades y adquirir nuevas capacidades. Este entorno especial (“entorno resonante” que se llama en esta moderna jerga) evita lo que en Neuroaprendizaje se denomina el “downshifting”, o sea el período durante el cual no llega suficiente sangre y oxígeno al cerebro racional del alumno, como para que trabaje eficazmente, provocando sus típicas reacciones emocionales negativas (falta de concentración, retardo de acción, indisciplina, agresividad, bullying, y en general el bloqueo mental del alumno que todos los docentes conocemos).
El docente como “líder resonante”, dice Fernández Coto, “crea las condiciones para poder desarrollar las procesos cognitivos y funciones ejecutivas del cerebro de un modo convergente (propio de la escolaridad formal), pero también divergente, o sea propio de los cerebros que utilizan su creatividad e intuición para encontrar respuestas nuevas a los desafíos de siempre”.
Adicionalmente, la Neuroeducación apunta a darle batalla a algo que hoy se está viendo bastante en algunos segmentos educativos: el analfabetismo emocional. Son muchos los investigadores y docentes que vienen advirtiendo una drástica disminución del cociente emocional del alumno promedio (probablemente influido por el aislamiento a que llevan las nuevas tecnologías), cuando hoy manejar nuestras emociones en forma adecuada se ha convertido en una necesidad no solo de supervivencia social, sino también de éxito laboral y profesional (y sino repasar por favor las teorías de la inteligencia emocional de Daniel Goleman).
En síntesis, Neuroeducación y Neuroaprendizaje han venido para quedarse, y no tengo dudas van a ir constituyendo, con el paso de los años, una herramienta extremadamente útil para el docente de nuestros tiempos. Pero claro… en algún momento, tenemos que empezar por informarnos sobre el tema, tomar cursos, etc., porque las teorías de Piaget, Vigosky, Ausubel y del constructivismo en general, que en sus épocas hicieron avanzar enormemente la pedagogía y la didáctica, si hoy no son reescritas urgentemente con fundamentos neuro, se van a quedar terriblemente pasadas de moda.
Bibliografía:
1. https://www.youtube.com/watch?v=j-QywSa-8o4
2. http://www.fundacionemiliamariatrevisi.com/neurocienciayeducacion.htm
3. http://neurociencias.fullblog.com.ar/motivacion-30-y-conductismo-pop-castigados-ydesmotivados-por-las-r.html
4. http://www.proyectocepa.com/wordpress/fernandezcoto/
5. http://escuelaargentinadeneuroaprendizaje.blogspot.com.ar/2010/11/formacion-deneurocapacitadores.html
6. http://www.ub.edu/geneticaclasses/davidbueno/Articles_de_divulgacio_i_opinio/Altres/
Neuroeducacion-QUO.pdf
7. https://www.youtube.com/watch?v=eoAEPUU_TBo
8. https://www.youtube.com/watch?v=wqm4v7MUjss
Sobre el autor:
Sebastián Laza es Licenciado en Economía (UNCuyo), con una Maestría en Administración de Negocios (UTN) y un Profesorado en Ciencias Económicas (UNCuyo). Adicionalmente, cuenta con un posgrado en Neurociencias Cognitivas Aplicadas (UNLP).
Actualmente ejerce la docencia en los niveles medio, terciario y universitario de la provincia de Mendoza, y acaba de publicar su primer libro en temas neuro aplicado a las ciencias sociales, bajo el título: Neuroeconomía, Racionalidad y Epistemología, de la Editorial EAE, disponible en:
https://www.eae-publishing.com/catalog/details//store/es/book/978-3-659-08967-
1/neuroeconom%C3%ADa,-racionalidad-y-epistemolog%C3%ADa .

LETS FLOW !!!!!

Hola!!

La plasticidad neuronal y la cognición

https://www.cognifit.com/es/plasticidad-cerebral 

Estructura y organización

"La plasticidad cerebral se refiere a la capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura y su funcionamiento a lo largo de su vida, como reacción a la diversidad del entorno. Aunque este término se utiliza hoy día en psicología y neurociencia, no es fácil de definir. Habitualmente se refiere a los cambios a diferentes niveles en el sistema nervioso, desde eventos moleculares, como los cambios en la expresión génica, al comportamiento."[1] A continuación se describen las tres formas de plasticidad más importantes: la plasticidad sináptica, la neurogénesis y el procesamiento funcional compensatorio.
La plasticidad sináptica
Cuando está ocupado en un nuevo aprendizaje o en una nueva experiencia, el cerebro establece una serie de conexiones neuronales. Estas vías o circuitos neuronales son construidos como rutas para la inter-comunicación de las neuronas. Estas rutas se crean en el cerebro a través del aprendizaje y la práctica, de forma muy parecida a como se forma un camino de montaña a través del uso diario de la misma ruta por un pastor y su rebaño. Las neuronas se comunican entre sí mediante conexiones llamadas sinapsis y estas vías de comunicación se pueden regenerar durante toda la vida. Cada vez que se adquieren nuevos conocimientos (a través de la práctica repetida), la comunicación o la transmisión sináptica entre las neuronas implicadas se ve reforzada. Una mejor comunicación entre las neuronas significa que las señales eléctricas viajan de manera más eficiente a lo largo del nuevo camino. Por ejemplo, cuando se intenta reconocer un nuevo pájaro, se realizan nuevas conexiones entre algunas neuronas. Así, las neuronas de la corteza visual determinan su color, las de la corteza auditiva atienden a su canto y, otras, al nombre del pájaro. Para conocer el pájaro y sus atributos, el color, la canción y el nombre son repetidamente evocados. Revisitando el circuito neural y restableciendo la transmisión neuronal entre las neuronas implicadas cada nuevo intento mejora la eficiencia de la transmisión sináptica. La comunicación entre las neuronas correspondientes es mejorada, la cognición se hace más y más rápidamente. La plasticidad sináptica es quizás el pilar sobre el que la asombrosa maleabilidad del cerebro descansa.
Neurogénesis
Considerando que la plasticidad sináptica se logra a través de mejorar la comunicación en la sinápsis entre las neuronas existentes, la neurogénesis se refiere al nacimiento y proliferación de nuevas neuronas en el cerebro. Durante mucho tiempo la idea de la regeneración neuronal en el cerebro adulto era considerado casi una herejía. Los científicos creían que las neuronas morían y no eran reemplazadas por otras nuevas. Desde 1944, pero sobre todo en los últimos años, la existencia de la neurogénesis se ha comprobado científicamente y ahora sabemos que ocurre cuando las células madre, un tipo especial de célula que se encuentra en el giro dentado, el hipocampo y, posiblemente, en la corteza pre-frontal, se divide en dos células: una célula madre y una célula que se convertirá en una neurona totalmente equipada, con axones y dendritas. Luego, estas nuevas neuronas migran a diferentes áreas (incluso distantes entre sí) del cerebro, donde son requeridas, permitiendo de esta forma que el cerebro mantenga su capacidad neuronal. Se sabe que tanto en los animales como en los humanos la muerte súbita neuronal (por ejemplo después de una apoplejía) es un potente disparador para la neurogénesis.
Plasticidad Funcional Compensatoria
El declive neurobiológico que acompaña al envejecimiento está bien documentado en la literatura de investigación y explica por qué los ancianos obtienen peores resultados que los jóvenes en las pruebas de rendimiento neurocognitivo. Pero, sorprendentemente, no todos los ancianos presentan un menor rendimiento, algunos logran hacerlo tan bien como sus contrapartes más jóvenes. Esta diferencia inesperada del rendimiento de un subgrupo de individuos de la misma edad ha sido científicamente investigada, descubriéndose que al procesar la nueva información los ancianos con un mayor rendimiento utilizan las mismas regiones del cerebro que utilizan los jóvenes, pero también hacen uso de otras regiones del cerebro que ni los jóvenes ni el resto de ancianos utilizan. Los investigadores han reflexionado sobre esta sobreexplotación de las regiones del cerebro en los ancianos con mayor rendimiento y en general han llegado a la conclusión de que la utilización de nuevos recursos cognitivos refleja una estrategia de compensación. En presencia de déficits relacionados con la edad y la disminución de la plasticidad sináptica que acompañan al envejecimiento, el cerebro, una vez más, pone de manifiesto su plasticidad para reorganizar sus redes neurocognitivas. Los estudios demuestran que el cerebro llega a esta solución funcional a través de la activación de otras vías nerviosas, activándose así más a menudo las regiones en ambos hemisferios (lo que sólo ocurre en personas más jóvenes).

Funcionamiento y comportamiento

El aprendizaje, la experiencia y el entorno
Hemos visto que la plasticidad es la capacidad que tiene el cerebro para alterar sus propiedades biológicas, químicas y físicas. Sin embargo, como los cambios en el cerebro, el funcionamiento y el comportamiento se modifican siguiendo un recorrido paralelo. En los últimos años hemos aprendido que las alteraciones cerebrales en los niveles genéticos o sinápticos son provocados tanto por la experiencia como por una gran variedad de factores ambientales. Los nuevos conocimientos adquiridos están en el corazón de la plasticidad, siendo las alteraciones cerebrales probablemente la manifestación más tangible de que se ha producido el aprendizaje, que a su vez ha sido puesto a disposición del cerebro por el entorno. El nuevo aprendizaje se produce de muchas formas, por muchas razones y en cualquier momento, a lo largo de nuestra vida. Por ejemplo, los niños adquieren nuevos conocimientos en grandes cantidades, produciéndose cambios cerebrales significativos en esos momentos de aprendizaje intensivo. Un nuevo aprendizaje también puede surgir por la presencia de un daño neurológico sobrevenido, por ejemplo a través de lesiones o de un accidente cerebrovascular, cuando las funciones soportadas por un área cerebral dañada se deterioran, y se deben aprender otra vez. La necesidad de adquirir conocimientos nuevos continuamente puede ser intrínseco a la persona y quizás esté guiada por su sed de conocimiento. La multiplicidad de las circunstancias para que se ocasione un nuevo aprendizaje, nos hace preguntarnos si el cerebro va a cambiar cada vez que se aprende algo. La investigación sugiere que esto no es así. Parece que el cerebro adquirirá nuevos conocimientos, y por lo tanto actualizará su potencial para la plasticidad, si el nuevo aprendizaje conlleva una mejora de comportamiento. Con el fin de aprender a marcar fisiológicamente el cerebro, el aprendizaje debe conllevar cambios en el comportamiento. En otras palabras, el nuevo aprendizaje tiene que ser un comportamiento pertinente y necesario. Por ejemplo, el nuevo aprendizaje que asegura la supervivencia será integrado por el organismo y adoptado como una conducta apropiada. Como resultado de ello, el cerebro se habrá modificado. Tal vez lo más importante sea el grado en que una experiencia de aprendizaje resulte gratificante. Por ejemplo, aprender utilizando juegos interactivos es especialmente útil para potenciar la plasticidad cerebral. De hecho, se ha demostrado que esta forma de aprendizaje incrementa la actividad del córtex prefrontal (PFC). Además, en este contexto de oferta de incentivos, es positivo tratar de jugar con el refuerzo y la recompensa, como se ha hecho tradicionalmente, para que los niños se involucren en el aprendizaje.
Comprendiendo las condiciones que inducen la plasticidad
¿Cuándo, en qué momento de la vida del cerebro está éste más abierto al cambio cuando es expuesto a estímulos ambientales? Parece que los patrones de plasticidad son diferentes dependiendo de la edad y, realmente, todavía queda mucho por descubrir acerca de la interacción entre el tipo de actividad inductora de la plasticidad y la edad del sujeto. Sin embargo, sabemos que la actividad intelectual y mental induce la plasticidad cerebral cuando se aplica tanto a personas mayores sanas como cuando se aplica a ancianos con alguna enfermedad neurodegenerativa. Más importante aún, parece que el cerebro es susceptible de cambio, tanto positivo como negativo, incluso antes del nacimiento de su portador. Los estudios en animales muestran que cuando las madres embarazadas se establecen en un entorno rico en estímulos positivos, su descendencia posee un mayor número de sinapsis en regiones específicas del cerebro. Y a la inversa, cuando se ha aplicado luz estresante a las embarazadas, se ha comprobado que su descendencia muestra un reducido número de neuronas en el córtex prefrontal (PFC). Además, parece que el PFC es más sensible a las influencias ambientales que el resto del cerebro. Estos descubrimientos son de suma importancia para el debate "naturaleza" vs. "entorno", ya que parece que el "entorno" puede inducir cambios en la expresión génica neuronal. ¿Cómo evoluciona la plasticidad del cerebro y cuál es el efecto de la estimulación ambiental aplicada a lo largo del tiempo? Esta es una pregunta de suma importancia para los problemas terapéuticos y las respuestas seminales que ofrece la investigación genética en los animales plantean que algunos genes se ven afectados incluso en un lapso muy corto de estimulación, otros genes adicionales son afectados durante un período de estimulación más largo, mientras que otros no experimentan ningún cambio en absoluto, o de producirse, se revierte su tendencia. Aunque el uso corriente del término 'plasticidad' conlleva una connotación positiva, en realidad, la plasticidad se refiere a todos los cambios que se producen en el cerebro, algunos de los cuales pueden presentarse junto con el deterioro del funcionamiento y el comportamiento. Elentrenamiento cognitivo parece ideal para la inducción de la plasticidad cerebral. Proporciona la práctica sistemática necesaria para el establecimiento de nuevos circuitos neuronales y para el fortalecimiento de las conexiones sinápticas entre las neuronas. Sin embargo, como hemos visto, en ausencia de un beneficio tangible de la conducta, el cerebro no va a aprender de forma efectiva. De ahí la importancia de personalizar los objetivos relevantes para la formación.
[1]Definición tomada de: Kolb, B., Mohamed, A., & Gibb, R., La búsqueda de los factores que subyacen a la plasticidad cerebral en los cerebro normal y en el dañado, Revista de Trastornos de la Comunicación (2010), doi: 10.1016/j.jcomdis.2011.04 0.007
En esta sección se deriva del trabajo de Kolb, B., Mohamed, A., & Gibb, R., La búsqueda de los factores que subyacen a la plasticidad cerebral en el cerebro normal y en el dañado, Revista de Trastornos de la Comunicación (2010), doi: 10.1016 / j . jcomdis.2011.04.007

Eres mi mejor amiga, y siempre lo serás,

CAfe doble para mi!....I feel asleep......

La Semana De La Gratitud

http://eldiadespues.net/la-semana-de-la-gratitud/ 
Por Gonzalo Fuentes

Esta semana voy a proponer algo diferente. Un nuevo desafío.Todos los maestros nos recuerdan una y otra vez eso del poder de la gratitud. Pero claro, la gratitud no es un sentimiento que podamos forzar. Siente gratitud y atraerás muchas cosas buenas a tu vida. O te sientes agradecido o no te sientes agradecido.

De modo que se me ha ocurrido un pequeño juego. Un juego muy sencillo pero que si nos unimos bastantes puede tener un efecto muy potente.

Durante una semana vamos a agradecer una cosa al día.

¿Una cosa? ¿Sólo UNA cosa al día?

Sip. Así es. Pero lo vamos a hacer públicamente. Y si es con pruebas mejor.

Me explico.

Vamos a publicar en algún espacio de ámbito social algo de lo que te sientas ese día agradecid@.

Por ejemplo en Facebook, o en Twitter, o en Whatsup, o en un email, o llamando a tu madre, o de paseo con un amig@… Donde quiera que sea que involucre a un receptor.

Pero no tienes que dar grandes explicaciones. Sólo das las gracias y dices qué es eso que te hace sentir agradecid@.Por ejemplo una foto que sirva de muestra, o un video, o un audio, o lo explicas con un texto. O simplemente dices: ¿Sabes? Me siento agradecid@ por ESTO.

Ahora bien, intenta que sea ALGO CONCRETO. No demasiado abstracto. Porque pierde su poder… No es lo mismo sentirte agradecid@ por la infinita alegría de vivir que porque tu perrito que se acurruca a tu lado todas las noches. Creo que esto último es mucho más concreto y más real.

No te voy a dar más pistas. Quiero que seas creativ@.

7 días. 1 vez al día.

Tan sólo eso. Y si pasada la semana te gusta seguir con el juego…¡Adelante! El mundo necesita una mayor frecuencia de auténtica gratitud.

El Objetivo de la Semana de la Gratitud


¿Cuál es la recompensa por llevar a cabo este reto? ¿Atraerás muchas cosas buenas a tu vida?

Mmmm… No tengo ni idea. Vamos, ni remotamente sabría decirte.

El objetivo es hacerlo porque sí. Por sentirte agradecid@. Porque se siente bien. Por reconocer cosas de valor que están presentes en tu vida. Y tener el valor de decirlas en voz alta.Unirte a un montón de voces dando las gracias. Voces de todo el mundo (porque este blog se sigue desde varios continentes). En un mundo en el que nos es más fácil muchas veces sacar el lado más feo que el lado más bello.

¿Y si tengo un día malo?

¡Mejor!! En un día malo podrás rescatar al menos una cosa de la que te sientes agradecid@.

¡Ah! ¡Por cierto! No tienes que ser ni políticamente correct@ ni incorrect@. ¡Agradece lo que te de la gana!! ¡Como si es por contemplar las burbujitas de tu pis al caer en el váter! Esto no trata de juzgar, sino de agradecer.

¡Así que ánimo!! ¡Únete! Incluso si es más tarde cuando lees este artículo. ¡Nunca es tarde para agradecer! Aquí os dejo mi primer agradecimiento de la semana. El resto los iré publicando en la página de Facebook de El Día Después.

Un abrazo grande lleno de gratitud.

Gracias. Por encontrarme este increíble cielo mientras corro por el Retiro de Madrid.

¿Encuentras de valor este artículo? Por favor, compártelo (redes sociales, email, whatsup, boca a boca… )

PARA OJITOS

“Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde”. William Arthur Ward

CHRISTOPHE ANDRÉ

http://www.alexrovira.com/soluciones/articulo/christophe-andre 

Queremos hablar esta semana de este médico psiquiatra y psicoterapeuta nacido en Montpellier (Francia) en 1956, por sus aportaciones en el campo del bienestar emocional, en especial para las personas que sufren de trastornos depresivos y ansiedad.
Es, según Le Nouvel Observateur, una autoridad de la Psicología Positiva en el país vecino, muy conocido por sus libros, que describen cómo la práctica del mindfulness (la consciencia del aquí y ahora) y de la meditación tiene resultados muy positivos en la salud mental y física de las personas.
De hecho, durante quince años ejerció como médico en el Hospital de Santa Ana de París, donde aplicó este tipo de terapias en casos comportamentales y cognitivos, a la vez que enseñaba en la Universidad París X. Ayudó a sus pacientes a mejorar y controlar desórdenes emocionales, algo que quiso extender a la sociedad a través de sus obras, que gozan de prestigio y han sido traducidas a varios idiomas.
Entre sus libros, podemos citar “El placer de vivir”, “Prácticas de autoestima”, “Y no te olvides de ser feliz” o “Meditar día a día”. De ellos, extraemos frases e ideas como las siguientes:  

La psicología ha logrado curar más o menos la angustia y la depresión, pero no la cólera, la crítica o la amargura, que son grandes destructores del ser humano.

Igual que con el resentimiento, la gente se hace daño a sí misma porque no sabe perdonar ni perdonarse. El perdón es una liberación.

Los estados de ánimo negativos nos hacen focalizar mucho sobre los detalles y los positivos nos permiten tomar distancia frente a las cosas. Por ejemplo, si estamos tristes, o estresados o enfadados y hablamos con un amigo durante una hora y solo en un momento dado nuestro amigo nos dice algo negativo, curiosamente pondremos la atención en ese detalle. En cambio, si estamos de buen humor podremos mantener distancia; pensaremos que la persona que nos lo ha dicho es nuestro amigo y le quitaremos importancia.

Hay gente que notará estados de ánimo negativos probablemente por una herencia genética, pero si en su entorno familiar o sus experiencias de vida les enseñan a utilizar bien estos estados de ánimo lo pueden transformar en capacidad poética, en capacidad de reflexión, en sensibilidad, en receptividad, sin convertirlos en enfermedad depresiva, ansiosa o en sufrimiento. La genética propone un destino, pero la persona acaba siendo dueña de su propia vida.

Si mi felicidad depende de la ausencia de infelicidad en mi entorno nunca seré feliz. Si me digo a mí mismo: no tienes derecho a ser feliz mientras haya gente infeliz alrededor mío, es imposible y además es un error, porque si yo estoy infeliz no aligero la infelicidad que me rodea. Al contrario, cuanto más feliz soy, más poder tengo para ayudar a los demás. Siempre hemos pensado que la felicidad nos hacía egoístas y en realidad ocurre lo contrario.

Si tenemos preocupaciones, podemos imaginar que pensando mucho, cavilando, podremos encontrar la solución, pero muchas veces cuando empezamos a rumiar, la mejor solución es caminar y respirar. ¿No puedo parar mi espíritu? Entonces voy a caminar.

El equilibrio psicológico es una mezcla entre estados de ánimo positivos y negativos. En esta mezcla tiene que primar lo positivo sobre lo negativo, pero los estados de ánimo negativos son importantes también. La culpabilidad es muy importante para la persona y la sociedad. Alguien que nunca se siente culpable nunca se cuestiona y puede dañar a los demás. El aburrimiento también es necesario. En el aburrimiento se toma conciencia de uno mismo y en vez de huir uno se pone a reflexionar.

El silencio es al ruido lo que la sombra es a la luz, o el sueño a la vigilia: la otra cara esencial.

Os deseo una feliz y consciente semana,
Álex Rovira

Patricia

Jamaica

Un mapa para explicar cómo se rige el universo de las emociones

http://www.yorokobu.es/universo-de-emociones/   POR GEMA LOZANO 

E
Universo de Emociones se han identificado 307 aunque podrían ser muchas más. «El vocabulario emocional es muy rico. Tal como se expone en el libro Educación emocional y bienestar, en un estudio sobre la lengua inglesa se identificaron 558 palabras sobre emociones. Es de suponer que, en español, el número puede ser similar. Pero la mayoría de las personas utilizan menos de 30». Rafael Bisquerra, catedrático de Orientación Psicopedagógica, reconoce que fue ese uno de los motivos que impulsaron la realización del proyecto.

Universo de Emociones, en el que, además de Bisquerra, participan Eduard Punset junto a Víctor Palau y Ana Gea, del estudio de diseño y comunicación PalauGea, es un mapa que ofrece una representación gráfica de las emociones humanas. Una herramienta didáctica basada en fundamentos científicos, pero con los fines estéticos y las licencias propias de una obra de arte que pretende ayudar a conocer lo que sucede en nuestro interior.
Realizar un gráfico de algo intangible y que, además, se encuentra en continuo ‘movimiento’ no era tarea sencilla. La solución, pensaron los responsables del proyecto, pasaba por establecer un paralelismo con un sistema más o menos similar y tangible. Y se les ocurrió el cosmos. 
«LAS EMOCIONES CAMBIAN, CRECEN, OSCILAN, VIAJAN Y SE RELACIONAN ENTRE ELLAS»
«Por eso lo denominamos Universo de Emociones. Las hemos imaginado agrupadas en galaxias, con las fuerzas gravitatorias que se generan entre ellas», dice Bisquerra. «La idea inicial -siguen explicando los fundadores de PalauGea- era hacer un mapa, algo cartográfico, pero casi desde el principio nos dimos cuenta de que gráfica y visualmente tenía muchos paralelismos con los mapas celestes y del universo».
Las galaxias, los asteroides, los cometas, la materia interestelar, la materia oscura… Las diversas estructuras estelares inspiraron el mapa de las emociones. A la hora de clasificarlas en distintos niveles, se tuvieron en cuenta, además, varios criterios que Bisquerra sintetiza de la siguiente manera: «En primer lugar se han considerado las emociones básicas, contempladas principalmente en laclasificación de Ekman (miedo, ira, tristeza, asco, alegría y sorpresa). A ellas se han añadido las emociones sociales de acuerdo con Antonio Damasio; las emociones estéticas, tal como son tratadas en el libro Psicopedagogía de las emociones; las emociones positivas en torno al amor y la felicidad, tal como está analizando la moderna psicología positiva. A ello se han añadido las actitudes y los valores por la gran carga emocional que contienen».
Universo-Emociones
Al igual que el estelar, el mapa de las emociones humanas se encuentra en continuo movimiento. «Las emociones cambian, crecen, oscilan, viajan y se relacionan entre ellas. En ocasiones son casi invisibles, pero están ahí en un estado latente, y otras veces explotan». Esta incesante actividad es la que determina nuestro estado anímico, lo que nos hace ser únicos e irrepetibles. De ahí que Punset aconseje: «Adéntrese en su propio Universo de Emociones. Busque qué le pasa por dentro, póngale nombre, identifíquelo y cuantifique su carácter positivo. Se sorprenderá»
Fue un experimento llevado a cabo por el divulgador científico y el equipo del programa de TV Redes, el que incitó el proyecto. «Era poco riguroso desde el punto de vista científico pero resultó muy ilustrativo. Realizamos una encuesta muy sencilla en la que participaron 7.543 personas a quienes se les pidió que indicaran con cuál de 12 emociones se identificaban mejor». Siete de esas emociones tenían un carácter más bien negativo: miedo, timidez, desamor, culpa, aburrimiento, pena e ira. Las otras cinco, en cambio, estaban más próximas a lo positivo: optimismo, amor, alegría, pasión y confianza.
«Los resultados fueron fantásticos. Con esta modesta prueba pudimos constatar que, al menos entre las personas consultadas, un 70% se identificaba con alguna de las cinco emociones positivas. Y de ellas, la más elegida fue el optimismo. ¿No les parece fascinante?»
«LA INCESANTE ACTIVIDAD DE LAS EMOCIONES ES LA QUE DETERMINA NUESTRO ESTADO ANÍMICO, LO QUE NOS HACE SER ÚNICOS E IRREPETIBLES»
Eso pese a que los pensamientos negativos inundan nuestra vida, según sigue explicando el propio Punset: «Nos los restriegan los medios de comunicación a diario, los familiares, los vecinos.. Nuestros sueños no se cumplen, ansiamos un trabajo mejor, estar más saludables, tener menos problemas…». 
Precisamente, uno de los objetivos del libro que completa el proyecto, y que verá la luz próximamente, «es contribuir a sobrevolar las emociones negativas y aproximarse a las positivas. En el libro se dan pautas, sugerencias y se proponen caminos para aprender a a orientarse y navegar por el complejo universo de las emociones», comenta Bisquerra.
Complejo y, hasta la fecha, ninguneado por los estudiosos. Por suerte eso ya no es así: «La ciencia de los últimos años, afortunadamente, está haciendo que al fin nos demos cuenta de la necesidad de acabar de una vez por todas con el desdén sistemático hacia nuestras emociones. Cada vez son más los científicos que me lo certifican», asegura Punset.
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